por: Miguelángel Leal

El árbol de la vida es la unión entre el cielo y el infierno.
Es la metáfora del vuelo chamánico, del renacimiento, de la resurrección, de la alquimia, del samadhi.
Pero hace 12000 años se le cercenó la raíz.
Y el sistema sólo habló de la luz y de dios y lo bueno y lo bello.
Y al anular un polo, el otro domina. ¿Algún parecido con la realidad?
De tanto invocar al cielo, por no considerarlo se manifestó el infierno.
Entonces, el árbol se cayó al no tener raíz integrada ni útil.
Mira afuera, a tu alrededor o mira alguna de las miles de pantallas que nos rodean si aún no quieres creerlo. Tu propio infierno, al no ser reconocido, se te muestra en la cara cada día. Si no queremos vernos, la vida nos muestra espejos, se dice.
Al quedar la humanidad sin raíces sólidas, todos los símbolos sagrados se pervirtieron, pues a las 12 dimensiones astrales y divinas del futuro, se le restaron, las 12 de donde venimos, las dimensiones del pasado.
Nuestra mente subconsciente ES el 9 sentido. Y como todos los sentidos tiene un órgano principal, en este caso, es la médula espinal, lugar físico y misterios en donde convergen el cuerpo mental, astral, energético y físico.
Allí está improntado todo el pasado y el futuro, el alto y el bajo astral, allí te metes cuando sueñas, y en vigila desde allí se proyecta el mundo exterior que tú llamas realidad.
El subconsciente es el caduceo de Hermes, allí están las dos serpientes, una es la “buena”, pero la otra es la ” mala”. Sin las dos polaridades trabajando por un mismo fin NO hay vida…
La dualidad es atributo de la mente, pues ella trabaja por oposición dialética: para poder conocer, entonces separa y anula un polo.
La polaridad integrativa ya es diferente, pues se trata de una conciencia, de un estado de percepción diferente. La conciencia de polaridad sabe que se requieren ambos polos para la armonía. Y bajar por las raíces, para iluminar al infierno requiere de una alta conciencia de polaridad para alquimizar tantos patrones y acuerdos en nuestro registro energético.
El subconsciente es casi el 98 % de la mente.
Y tú también eres eso.
Por ello, para llegar al cielo (siguiendo la psicología jungiana y los saberes iniciáticos ancestrales) hay que fortificar, iluminar las RAÍCES, valorar la madre, sutilizar el pasado y darle función.
Quien haya estado en uno de nuestros masajes de Alquimia en @bioequilibrioancestral sabe de lo que acá comento. 
Le hablo a quien siga mirando lo que sea allá en la “realidad” y olvide que nació de lo que dijo.
Pues el Universo sigue tu palabra, quieras o no. Por: Miguelángel Leal


#conciencia #subconsciente #ordenmental #bioequilibrioancestral

Si te parece interesante compártelo