Desde los primeros años de la vida, el ser humano ha ido formando su cuerpo de energía densa, con la vibración de cada estado emocional alterado. Éste, atrae por resonancia las nuevas fluctuaciones de los estados emocionales, es decir ” se nutre “con la energía de cada nueva etapa de odio, ira, celos o rencor, lujuria, etc. estas corrientes modifican la vibración del cuerpo de energía sutil, el cual entra en resonancia con los biogeneradores o ” chakras ” alterados y queda atrapado entre ellos y la médula espinal.

Si la persona que tiene ” mal carácter ” es decir, que se altera fácilmente, el cuerpo denso cada vez será más fuerte, al principio, dependiendo del sitio del organismo con el que haga contacto, provoca dolores y molestias físicas, que se interpretan como alteraciones psicosomáticas.

Se producen fluctuaciones en los estados emocionales que se manifiestan como intolerancia, impaciencia, insatisfacción, tristeza o temores infundados. Estos pueden ser aislados o frecuentes, de acuerdo a la fuerza que adquiera el cuerpo denso.

El ” enemigo interior ” es la suma de energías que se han generado en todos los estados emocionales alterados en los que ha vibrado la persona a lo largo de su vida. Gradualmente penetra las estructuras biológicas, energéticas, emocionales y mentales, llegando a formar parte integrante del individuo.

Cuando no recibe estímulos alterados, empieza a perder fuerza, se convierte en una presencia demandante que exige eventos con violencia, agresión, sadismo, odio, lujuria, etc. si en la vida real estos eventos no ocurren, busca este tipo de energías a través de películas, programas de televisión, libros o revistas con un alto contenido de violencia y agresividad.

El cuerpo denso es un mal consejero y en algunos casos, es un verdadero demonio que se apodera del razonamiento y la voluntad del individuo, hasta obtener lo que desea.

Se inicia la lucha interna, entre la inteligencia y el enemigo interior que al debilitarse, sabotea cualquier proyecto de superación, el individuo entra en estados de angustia, se vuelve irascible, intolerante, depresivo, siempre lleno de ansiedad, lo que le provoca cansancio físico y fatiga mental.

Durante estos estados, los estimulantes como el tabaco, alcohol y drogas, hacen de la persona una ” presa fácil” puesto que mitigan algunas de las molestias, al descender en el organismo la concentración de estimulantes, el individuo trata de alejarse temporal o permanentemente de ellas, ahí es cuando el cuerpo denso se encarga de ” exigir ” nuevas dosis, con lo que se forma la adicción.

En resumen estas cargas anormales, entorpecen el proceso vital, interfieren con el metabolismo celular, favorecen el envejecimiento prematuro e interfieren con la actividad mental provocando indecisión y confusión en las ideas.

Los seres humanos, buscan ayuda y soluciones a través de la psicología, la psicodinamia. se forman grupos de apoyo que realizan prácticas para reforzar el control de la voluntad, en ocasiones, con el simple hecho de cambiar los hábitos de salud, se logran avances muy considerables. pero, cuando el enemigo es más fuerte, es implacable, las luchas internas irritan y desgastan a los individuos y a su entorno familiar.

De ahí la importancia de disolver completamente esta energía y eliminarla del organismo, para que la persona pueda alcanzar la libertad de acción, de pensamiento y decisión, logrando así sus metas y objetivos, sin fluctuaciones, ni retrocesos. Cuando tenemos claro este concepto, la disolución del ” cuerpo denso ” se convierte en el primer objetivo a alcanzar.

Fuente: El rostro del ángel. Autor: María del Socorro Pérez  Farfán (MARLA)

la biomusica de Soul Symphonics elimina, borra, limpia toda energía negativa causada por el enemigo interior o cuerpo denso.

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