por: Miguelángel Leal

Hay una ley universal asociada al corazón físico, energético y mental y sus órganos y glándulas asociadas.
Esta ley tiene que ver con la alcalinidad del cuerpo y de la mente: ¨un cuerpo ácido está relacionado con emociones ácidas y pensamientos ácidos, ergo, alcalinizar el cuerpo elimina todas las bacterias, virus, hongos, parásitos y la mayoría de las enfermedades¨.

Hablemos del páncreas.
Esta importante glándula forma parte del aparato digestivo y tiene dos funciones principales: producir los jugos gástricos y enzimas esenciales, de carácter eminentemente agresivo, y la INSULINA hormona que ayuda a la glucosa a pasar de la sangre a las células que la precisen para obtener energía.
El déficit de producción de esta hormona esencial da lugar a una afección muy frecuente: la diabetes (azúcar en la sangre).

La palabra diabetes se deriva del verbo griego diabainain, que significa echar o pasar a través. En un principio, en Alemania, se llamó a esta enfermedad Zuckerharnruhr, es decir, literalmente, diarrea de azúcar.
Si recordamos el simbolismo de la alimentación , podemos traducir libremente la diarrea de azúcar por diarrea del amor.
El diabético (por falta de insulina) no puede asimilar el azúcar contenido en los alimentos; el azúcar escapa de su cuerpo con la orina. Sólo sustituyendo la palabra azúcar por la palabra amor habremos expuesto con claridad el problema del diabético.

Las cosas dulces no son sino sustituto de otras dulzuras. Detrás del deseo diabético de la cultura actual de saborear cosas dulces y la incapacidad del diabético para asimilar el azúcar y almacenarlo en las propias células está el afán, el deseo no reconocido de la realización amorosa, unido a la incapacidad de aceptar el amor, de abrirse a él.

La diabetes produce la hiperacidulación o avinagramiento de todo el cuerpo y puede provocar incluso un coma. 

Ya conocemos estos ácidos, símbolo de la agresividad. Una y otra vez, nos encontramos con esta polaridad de amor y agresividad, de azúcar y ácido (en mitología: Venus y Marte).

El cuerpo nos enseña: el que no ama se agria; o, formulado más claramente: el que no sabe disfrutar se hace insoportable. Sólo puede recibir amor el que es capaz de darlo: el diabético da amor sólo en forma de azúcar en la orina. El que no se deja impregnar no retiene el azúcar. El diabético quiere amor (cosas dulces), pero no se atreve a buscarlo activamente («¡A mí lo dulce no me conviene!»).
Pero lo desea («¡Qué más quisiera, pero no puedo!»). No puede recibir, puesto que no aprendió a dar, y por lo tanto no retiene el amor en el cuerpo: no asimila el azúcar y tiene que expulsarlo. ¡Cualquiera no se amarga!

No permitas que nada de eso suceda, abriendo tu corazón al amor, a las nuevas posibilidades, alcaliniza tu mente y tu emoción.
El páncreas es quien rige la alcalinidad del cuerpo, es el órgano que junto con el timo sirven de soporte físico para el chacra cardíaco. 
Tiene una frecuencia vibracional, un sonido, una nota. 
Y es la misma del alpiste, por eso la leche de alpiste regenera este órgano y ayuda en cualquier degeneración que implique acidez en el cuerpo (diabetes, cáncer y casi todas las enfermedades).

Afortunadamente, se ha puesto de moda el tema en las redes y la mayoría de médicos alopáticos y homeopáticos recomiendan una dieta alcalina. 
Y es cierto, pero la cosa va más allá, personalmente, luego de años de investigar y trabajar con estas dietas, una de las cosas fundamentales que aprendí es que la dieta alcalina no es sólo física.
Todo es energía todo es alimento, así hay alimentos emocionales, mentales. las emociones ácidas no funcionan en este sentido, los pensamientos ácidos tampoco. Y eso abre una puerta infinita.
Es para darse cuenta que las emociones y sentimientos existen como para que el universo chequee qué estamos creando, es la manera de informarse que está DENTRO DE LA FORMA (IN-FORMARSE).
Y detrás de cada cosa que materializamos hay una emoción y hay un pensamiento, una idea…
No es sólo lo que entra por la boca lo que puede enfermarnos o curarnos, es lo que sale de la boca…
Aquí está la relación del páncreas con el amor.
Piensa en el color verde, piensa alcalino.
El universo te ama si tu te amas. 
Yo te amo y me amo, por eso me permito compartir esto para quien resuene…

Alcalinízate.

(Esta asesoría alcalina es parte de mis ofrecimientos en terapias personalizadas presenciales de biomagnetismo y alimentación alcalina o a distancia)

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